jueves, 25 de abril de 2013

COMO MEJORAR LOS GIROS


Hay muchos bailarines que a pesar de que giran bien siempre están buscando la manera de mejorar, ya sea 
en número u estética del giro. Cuando aprendes a girar bien, te resulta tan divertido que no puedes dejar de 
girar. Es muy notorio en una clase de danza cómo sube la tensión en la clase cuando llegan la parte de los giros.

Muchos bailarines progresan y mejoran en muchos aspectos de su técnica y cuando llegan a los giros no 
notan un avance y se sienten estancados; ellos es debido a que durante años han llevado consigo un 
patrón de trabajo erróneo. Es mucho más fácil ayudar a un principiante que a un estudiante avanzado, 
cuyos hábitos son más difíciles y costosos de cambiar.
En este punto hay que dar énfasis en el fortalecimiento, concentración en el alineamiento, iniciación del movimiento, equilibrio y las imágenes.
Si los músculos fuertes estiran el cuerpo de modo  equivocado, son inútiles para la realización de las piruetas. El bailarín que tiene una clara imagen de su cuerpo, aunque tenga menos fuerza, tendrá más éxito.
Es lo mismo que sucede con los saltos y las aberturas. Utilizar la fuerza muscular para aumentar las aberturas solo genera articulaciones rígidas, problemas de alienación y perdida de la flexibilidad.




Las aberturas se deben conseguir a través de la relajación de la tensión y comprendiendo cómo interactúan las articulaciones para crear la máxima flexibilidad. Y en los saltos tampoco es la fuerza pura, sino el alineamiento, las imágenes, el sentido del ritmo…Aumentar la fuerza solamente tiene sentido si se pone al servicio de la mente y del sistema nervioso para que guíen la acción corporal.

Sin una correcta alineación realizar giros múltiples se convertirá en una acción muy difícil de ejecutar para el bailarín. El alineamiento de la columna es el primer lugar donde se originan los problemas, si la columna se encuentra bien alineada, las articulaciones a lo largo de el cuerpo se encontrarán en equilibrio.
Cuando tengas problemas con los giros, examina estas áreas del cuerpo para mejorar el alineamiento:


1º.- Relaja la apófisis espinosa*. Imagina que caen y se van fundiendo hacia abajo.

2º.-Imagina la ubicación simétrica de los órganos dentro de tu torso.

3º.- Nota la posición de la pelvis, es decir, si se encuentra inclinada hacia delante o hacia dentro, esto ocasionará una alteración en el equilibrio cuando gires. Observa si las crestas pélvica se encuentran en 
el mismo plano horizontal y si su alineamiento en este mismo plano sufre algún cambio mientras procedes 
a efectuar un giro.

4º.- Durante la fase de preparación para las piruetas, piensa en la imagen del eje central visualizado 
como una plomada rozando el frente de la columna cervical y de la lumbar.


La mayoría de los bailarines tienden a tensar el cuello y apretar la mandíbula cuando van a realizar 
una pirueta. Te puede parecer un poco exagerado pero te invito a que observes una clase y verás como realmente esto sí ocurre. El observar cómo otros bailarines aprietan la mandíbula puede ser una de las
mejores formas de reconocer que también lo haces tú.

Otro patrón de movimiento erróneo es la flexión de la columna lumbar (contraer) mientras se gira, 
la cual se origina cuando se va a ejecutar el plié, ello ocasiona la inclinación de la pelvis y el
adelantamiento del cóccix.

1º.- Presta atención al movimiento del sacro, al cóccix y a las tuberosidades isquiáticas mientras 
te preparas para girar. ¿Se encuentra inclinado el cóccix? ¿estás tensando el suelo pélvico? 
Éstos son signos seguros de rotación. Cambia la posición del suelo pélvico, pero no lo tenses 
mientras haces un relévé sobre la pierna de apoyo.

2º.- Eleva las tuberosidades isquiáticas mientras te preparas para dar un giro

3º.- Observa la columna lumbar mientras te mueves desde que inicias la preparación del giro.
 ¿Notas que la flexión es significativa?. Estabiliza la columna lumbar para ejecutar los giros pero
 sin flexionarla ni extenderla.

4º.- Imagina los omóplatos cayendo y siendo estirados por abajo muy delicadamente.

5º.- Mientras giras, siente los pulmones rotando alrededor del corazón y no dejes que se desplace
detrás de los pulmones.

6º.- Piensa en la columna como si se tratara de una vara, y deja que la cabeza se enrolle alrededor 
sin crear ninguna alteración en el alineamiento.



El llegar a sentir los dos lados del cuerpo de forma simétrica es un avance importante 
para mejorar la realización de las piruetas.


EJERCICIO

1º.- Mientras giras, piensa en las mitades pélvicas rotando alrededor del sacro como si se 
tratase de una puerta giratoria con el sacro en el centro.

2º.- Imagina los huesos bajo los ojos, déjalos relajados, sin tensión, en reposo.

3º.- Siente que ambos lados de la espalda y de la caja torácica están iguales

4º.- Mantén los brazos al mismo nivel. Si tienes dificultad para sentir el plano horizontal en los brazos, imagina que tienes una lanzadera de agua entre los codos. La burbuja de aire situada en
 su centro deberá permanecer cerrada mientras giras.

5º.- Visualiza el grupo muscular del recto abdominal. Piensa en el equilibrio de ambos lados del recto abdominal con la misma longitud y desde los huesos del pubis derecho hasta las costillas derechas 
y desde los huesos del pubis izquierdo hasta las costillas izquierdas. Imagina el plano sagital medial 
cruzando este músculo. Esta imagen te va a ayudar a centran la columna y girar mejor.

6º.- Siente la misma longitud y ritmo a ambos lados del cuello mientras giras.

7º.- Cuando trates de ubicarte, piensa en la cara como si la fotografiara de frente, dos veces para 
dos giros, tres veces para tres giros, cuatro veces para cuatro giros…..

El ritmo también es muy importante para la realización de los giros. Cuando hayas establecido
una relación equilibrada entre tensión y alineamiento, utiliza la imaginación auditiva para oírte
a ti mismo girando. Escucha la música sobre la que estás girando o crea un ritmo interno. El ritmo y el alineamiento son la combinación perfecta para efectuar giros perfectos.






* APÓFISIS ESPINOSA.- Prominencias óseas o proyecciones que surgen de la parte posterior de las láminas vertebrales de las vertebras. Protegen por delante al canal medular que alberga la médula espinal y a ambos lados se insertan potentes músculos del tronco.

Nota.- Los ejercicios de visualización y alineamiento han sido extraído del libro de Eric Franklin       Acondicionamiento Físico