jueves, 15 de marzo de 2012

LOS PILARES DE LA DANZA....(continuación)

....continuación.......

El Ritmo, como siguiente elemento, es algo que poseemos todos, en mayor o menor medida y en algunas ocasiones somos conscientes de él o no.Vivimos conforme a una compleja interacción de ciclos y ritmos; el corazón nos late a un ritmo, los pulmones respiran con otro, nuestros miembros se mueven con otro distinto.
El ritmo y el compás son los componentes que forman los "hilos" que os permitirán memorizar la estructura de la danza.

Movimiento en el Espacio, corresponde a nuestro séptimo elemento; al bailar es imprescindible ser muy consciente del espacio que nos rodea.
Nuestros cuerpos están hechos para moverse. Nuestros pies, piernas y  espina dorsal son increíblemente complejos y capaces de ajustarse a las más ligeras variaciones de equilibrio según nos movemos. Lo mismo puede decirse de las partes altas de la espalda y brazos. Además de la fuerza, poseen asimismo la capacidad de llevar a cabo tareas más delicadas.
Nuestro cuerpo se desarrolló para moverse en el espacio que lo rodea, tanto en el más inmediato como en el más alejado. El espacio no es simplemente aire vacío, sino un elemento tangible por el que moverse, al igual que lo es el agua para un pez, determinante de la pauta de su movimiento. Los brazos, las piernas, el cuello y la cabeza son extensiones de vuestro cuerpo en el espacio y os permiten funcionar.
Es muy probable que el cuerpo haya evolucionado por razones muy prácticas y necesarias para sobrevivir, sin embargo, nosotros podemos servirnos de su bella conformación para otros propósitos:para expresar nuestros pensamientos y nuestras emociones a través de nuestro torso y nuestras extremidades podemos alumbrar sentimientos que vislumbren a ojos de los demás cómo nos sentimos.

La Respiración, último elemento y de igual importancia que los anteriores; aunque ya lo he analizado en éste mismo blog, creo también necesario el añadirlo y no suprimirlo pues hay que considerar a la respiración no sólo como una función física sino como un instrumento expresivo, como parte del lenguaje del movimiento.
En un sentido más abstracto, la palabra respiración se usa en danza para denotar una calidad específica del movimiento. Un bailarín que posee un "sentido de la respiración" evoluciona con libertad y armonía. Una frase de movimiento "con respiración" tiene una extensión en el tiempo controlada y considerada, un principio y un final claros, sin importar lo rápida o lenta que sea; una frase "sin respiración", en cambio, parece rígida o mecánica, sin espacio respiratorio.
Respirar armónicamente con cada paso os proporcionará a vuestro movimiento una sensación de calma y fluidez.


En este último elemento finalizaría Los Pilares de la Danza; estos elementos son los que yo considero elementales para ser un buen bailarín ya sea de forma amateur o profesional y la conjunción de todos ellos aunado al estilo o personalidad de cada individuo hace que cada bailarín sea diferente, pues aunque la técnica sea la misma (clásica o contemporanea) la forma de utilizar la expresión y mostrar ésta a través del movimiento remarca la diferencia de uno a otro bailarín.